Economía: La nueva agenda del sector energético argentino

María Verónica Argañaraz y Mauricio Roitman analizaron el presente y futuro del sector; hablaron de sostenibilidad, digitalización, Vaca Muerta y la necesidad de un mercado más competitivo.
El escenario energético argentino atraviesa un momento de redefinición. Entre la necesidad de modernizar la infraestructura, avanzar hacia la sostenibilidad y garantizar precios competitivos para la industria y los hogares, se abre un debate sobre el rol que deben asumir tanto las empresas como el Estado.
En ese marco, María Verónica Argañaraz, directora de Comunicación y Relaciones Institucionales de Naturgy Argentina, y Mauricio Roitman, presidente de Energeia, compartieron su mirada y coincidieron en que la energía es el motor indispensable para el crecimiento económico del país.
Naturgy, una de las compañías energéticas más grandes de España, eligió a la Argentina hace más de tres décadas como su primer destino internacional, y desde entonces mantiene una fuerte presencia local. “Tenemos operaciones en tres regiones: distribución de gas natural en Tucumán, Salta, Santiago del Estero y Jujuy; distribución en el norte y oeste del Gran Buenos Aires; y además distribución de energía eléctrica en San Juan. En total alcanzamos a 3,5 millones de hogares”, explicó Argañaraz durante el tercer capítulo del summit de organizado por LA NACION.
El plan actual de la empresa, agregó, apunta a integrar esas operaciones bajo un esquema que combine innovación, aplicación de tecnología, atención al usuario y un fuerte alineamiento con los objetivos de sostenibilidad. “El compromiso con el desarrollo energético argentino sigue intacto. Fue la primera inversión internacional de Naturgy y hoy continúa siendo una de las operaciones más grandes fuera de España”, subrayó.
Desde Energeia, Mauricio Roitman se enfocó en la importancia de la comercialización de gas y electricidad para mejorar la eficiencia del sistema. “Nuestro rol es asesorar a los clientes industriales para optimizar sus compras de energía, agregando demanda y vinculando a los grandes usuarios con el mercado mayorista. Es una manera de profundizar la competencia y bajar costos”, señaló. Para Roitman, la recreación de un marco regulatorio que permita mayor competencia es central: “Hay un camino hacia el libre mercado. A distintas velocidades, pero en esa dirección. El mensaje del gobierno es claro: las industrias deben buscar eficiencia y reducir costos, y ahí las comercializadoras tienen un papel clave”.
Uno de los aspectos que Naturgy trabaja a nivel local es la gestión de triple impacto, basada en criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ESG). “El desafío es medir y establecer indicadores que permitan fijar objetivos cada vez más exigentes en estos tres frentes. Somos una empresa de servicios públicos y eso implica responsabilidad ambiental, desde el cuidado de la biodiversidad en los tendidos eléctricos hasta el uso eficiente del gas natural. Pero también responsabilidad social, lo que traducimos en un diálogo permanente con las comunidades para atender las necesidades de cada región”, detalló Argañaraz.
En ese sentido, el plan estratégico al 2027 incluye digitalización de procesos, plataformas más modernas para la atención al cliente y la posibilidad de facilitar el acceso a hogares que aún no pudieron conectarse pese a tener la red disponible.
Consultado sobre la evolución de los precios, Roitman sostuvo que, en términos internacionales, la energía en la Argentina es competitiva: “Un cliente industrial paga mucho menos que en países vecinos como Uruguay, Chile o Brasil, e incluso está a niveles comparables con Estados Unidos. El problema no es necesariamente el precio de la energía, sino el contexto macroeconómico. Cuando las tarifas reflejan la realidad, las empresas se vuelven más conscientes de sus costos energéticos y empiezan a trabajar en eficiencia, nuevas contrataciones y oportunidades de exportación”.
Sobre este punto, Argañaraz coincidió en que la energía es uno de los pilares para el crecimiento del país. “Es lo que permite mejorar la calidad de vida en los hogares y al mismo tiempo impulsar el desarrollo de la industria y el comercio. Nuestro objetivo es acompañar ese proceso, garantizando sostenibilidad y ofreciendo alternativas de pago a los usuarios que enfrentan dificultades para cubrir la factura. Estar cerca del cliente es fundamental, porque de ese diálogo surgen las soluciones que necesitamos”, explicó.
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Fuente: La Nación